La Cámara de Diputados dio media sanción a esta ley, fruto del consenso de cuatro iniciativas generadas por distintos bloques, y que encuentra sus origenes en una iniciativa presentada por el diputado Alfredo Bravo en 1999 y por la diputada Silvia Augsburger en 2007.
La Ley de Identidad de Género tiene por objetivo proporcionar un marco jurídico que respete la identidad de las personas trans —travestis,transexuales y transgéneros— y garantice su libre desarrollo, y que habilita el reclamo de la rectificación registral del sexo y cambio de nombre de pila por vía de un trámite administrativo ante el Registro Nacional de las Personas.
Este trámite no presenta requisitos específicos, salvo la propia solicitud de la interesada o el interesado o sus representantes legales, siendo innecesaria la presentación de diagnóstico médico o psiquiátrico alguno, ni la realización de ningún tipo de cirugía de reasignación genital.
El bloque del PS acompañó la sanción de esta ley a través de la palabra de sus diputados Roy Cortina y Miguel Barrios.
Cortina manifestó su satisfacción de poder debatir y aprobar el tema, y recordó que “este tema es una bandera del Partido Socialista, ya que el primer autor de una iniciativa sobre identidad de género fue nuestro diputado Alfredo Bravo en 1999″.
Luego, reconoció que “esta ley sale luego de llegar a un amplio consenso, pero básicamente se consiguió gracias al activismo y la militancia social”, y agregó que “para nosotros es un avance fundamental para seguir trabajando en otros proyectos sobre esta temática”.
El diputado Miguel Barrios remarcó que “este es un paso vital para revertir la constante violación de los derechos humanos que sufren las personas trans. De hecho, hasta la sanción de esta ley, este derecho es vulnerado por nuestras propias normas”.